(Las dos Venezuelas, a la izquierda marcha opositora, a la derecha marcha oficialista, fuente @gabycastellanos y @VTVcanal8)
Voy a aprovechar que en este momento oficialismo y oposición marchan por las calles de Caracas para intentar hacer un análisis que evite caer en los reduccionismos golpismo vs dictadura que gritan desde uno y otro bando y reproducen sus aliados mediáticos.
Desde la muerte de Chávez en marzo del año pasado
hasta el comienzo de las manifestaciones en este enero, la lucha política
pasaba por un lado por un gobierno que intentaba hacer frente a problemas muy
serios (inseguridad, desabastecimiento, inflación, desorden cambiario, etc) y
una oposición unida frente al liderazgo del gobernador del Estado Miranda Henrique
Capriles Radonski.
Simplificando un poco, desde la asunción de Maduro la estrategia
del gobierno era responsabilizar a otros por los problemas (estamos frente a
una guerra económica, es la derecha, el fascismo, Uribe, los Estados Unidos) y
mostrarse con la iniciativa política mediante una serie de medidas de alto
impacto como la aprobación de poderes especiales, intervenir los comercios para
bajar los precios, etc.
La oposición por su parte indicaba que el
principal responsable del deterioro era el gobierno, por ejemplo frente una
serie de apagones
masivos y esperaba que en las elecciones municipales de diciembre hubiera una
clara manifestación de rechazo al gobierno que le permitiría hacer masa crítica
para presentarse a un referéndum revocatorio o bien para "marcar la
cancha" del gobierno durante el resto de su gestión. Es decir, lograr una
salida "institucional" para el chavismo, en el marco de su propia
constitución.
Pues bien, nada de esto último aconteció.
