miércoles, 10 de marzo de 2021

Me equivoque: Bolsonaro se queda.

 

Bolsonaro trata de ponerse un tapabocas luego que diera Covid positivo.
 

Hace más o menos un año, luego de la renuncia del Ministro de Justicia Sergio Moro, en este post describía un poco la situación del país y lo cerraba con que mientras se cavaban fosas comunes y los médicos decidían a quien le tocaba el respirador y a quien no, su establishment decidía la continuidad o no del Presidente.

Un año después la releo y le cambiaría una sola cosa a esa frase: Bolsonaro se queda. Me equivoque cuando escribí en marzo de 2020, momento álgido en el que ya estaba claro que el Presidente de Brasil iba a hacer todo lo posible para que el Covid-19 se propague en su país, que la dicotomía en ese momento era destitución vía juicio político o golpe. No les muestro el tweet porque una cosa es asumir los errores y otra ya directamente flagelarse.

Porque las fosas comunes continúan abiertas llenándose de cadáveres victimas de la pandemia y los médicos antes de decidir a quien le dan un respirador y a quien no precisan primero encontrar una cama en su unidad de terapia intensiva para sus pacientes. En 18 estados de Brasil la ocupación de las unidades de terapia intensiva llega al 80%, en 10 (entre ellos Santa Catarina y Paraná ambos estados limítrofes con Argentina) la ocupación llega al 90%.

Ahora ¿Cómo es que sigue ahí el capitán retirado ocupando el Palacio del Planalto a pesar de todo lo que paso en este último año? Se me ocurren tres razones:

1) La culpa es del otro.

Parecería que desde el principio Bolsonaro no hizo nada por contener la epidemia en su país sino que todo lo contrario hizo lo posible por propagarla. Veamos: minimizo el impacto del Covid-19 iba a tener en Brasil (es conocida su declaración sobre la gripecita), insistió a través de expresiones publicas o acciones ministeriales (a pesar de no haber sido probada) en recomendar el uso de Cloroquina como un tratamiento preventivo, fomento aglomeraciones, atacó las medidas de aislamiento social, el uso de tapabocas y no se mostró afectado cuando el numero de muertos comenzó a aumentar y a aumentar.

A pesar de todos estos antecedentes una encuesta, realizada en diciembre del año pasado cuando había una media de 600 muertos por día, arrojo que para un 52% de los entrevistados Bolsonaro no tenia responsabilidad alguna por las muertes de la pandemia. ¿Como puede ser? 

En abril del año pasado, cuando estaba claro que el Gobierno Federal no iba a tomar ninguna medida de aislamiento social, la Corte Suprema de Brasil dictamino que además (ya van a ver porque esta en negrita) del Gobierno Federal, estados y municipios podían imponer medidas de aislamiento social en sus territorios. Esa medida, adoptada con el objetivo de autorizar a las unidades subnacionales tomar medidas contra la pandemia, le permitió a Bolsonaro transferir los costos económico-sociales de la cuarentena a los gobernadores e intendentes. El Capitán retirado se "olvido" del además de la decisión judicial y cuando la economía entro en recesión se limito a decir que estaba atado de manos y que los malos eran aquellos que no le dejaban abrir su economía. 

Ese mensaje, sumado al todos vamos a morir en el sentido de que no queda más que aceptar lo que esta sucediendo como una especie de acto divino del que no se hace responsable, le permitió transferir en otros los costos del manejo de la pandemia.

2) Plata, plata y más plata

Además del acérrimo anticomunismo la generación de militares de la que proviene Bolsonaro se caracteriza por su nacionalismo económico. Llego a decir que el entonces Presidente Fernando Henrique Cardoso debía ser fusilado porque iba a privatizar una empresa estatal. Sin embargo, cuando comenzó su campaña presidencial abandono esos postulados y se abrazo al liberalismo más ortodoxo de la mano de su "superministro" de economía y "chicago boy" Paulo Guedes. Privatizaciones, reformas estructurales y desregulación estaban en el tope de la agenda hasta marzo del año pasado que comenzó a golpear la pandemia.

Ahí es cuando se puso en marcha uno de los programas de transferencia de ingresos más importantes, el "auxilio emergencial" una ayuda de 600 reales (unos 127 dólares hace un año) para todos aquellos que no tuvieran un ingreso fijo por causa de la pandemia. Pensada inicialmente con una duración de  tres meses, luego al ver su impacto decidieron extenderla por tres meses más a la mitad de su valor. Para finales del año pasado, según el propio gobierno, se habían entregado el equivalente a 44.000 millones (si miles de millones) de dólares a casi 70 millones de brasileños. Algo así como el 4% del PBI brasileño se invirtió en esta ayuda.

La ayuda tuvo su impacto en los millones de brasileños y brasileñas sin un ingreso fijo, pero también en la evaluación del gobierno Bolsonaro. Para diciembre, cuando el Presidente anunciaba la "finalización" de la pandemia, un 37% de los brasileños evaluaba la gestión del Presidente como "muy buena o buena"

3) La "vieja-nueva" política.

A pesar de haber sido diputado por 28 años y de haber pasado por 8 partidos en la campaña presidencial Bolsonaro se presentó como el candidato antiestablishment, por encima de los partidos tradicionales y el toma y daca de la política, "mi partido es Brasil" decía en su campaña el capitán retirado en sus actos y piezas de campaña.

En abril del 2020 cuando su ministro estrella hoy caído en desgracia Sergio Moro se iba de su gobierno, cuando todos los domingos participaba de manifestaciones (con aglomeraciones) a favor de cerrar la Corte Suprema o el Congreso, parecía que Bolsonaro iba a refugiarse en su castillo y a resistir con su grupo de más fieles hasta el final. Sin embargo bajo el puente de su fortaleza y permitió que sus ex compañeros del centrão entraran a defenderlo, por un precio claro.

En resumen el centrão sería un grupo de partidos de "centro y centro-derecha" que están ahí dispuestos a defender el gobierno de turno a cambio de cargos, obras para sus distritos o apoyo para la sanción de determinados proyectos de ley. Usando la metáfora del castillo es el grupo de soldados a sueldo dispuestos a defender a un señor feudal a cambio de un pago.

Ese grupo ha estado presente en todos los gobiernos brasileños, dieron su apoyo al gobierno de Lula y al gobierno de Dilma. Luego fueron fundamentales para que Dilma fuera destituida y son la viga principal (junto con los militares) para sostener el gobierno de Bolsonaro. Son tan importantes que para la elección del presidente de la Cámara de Diputados y del Senado el Gobierno Federal prometió ministerios y enmiendas parlamentarias (participación en el presupuesto) por miles de millones de reales. La estrategia fue exitosa ya que el candidato del gobierno se impuso por un amplio margen. Por lo que los 68 pedidos de juicio político a Bolsonaro (el Presidente de la Cámara es el que les da entrada) van a seguir durmiendo en un cajón.

¿El edificio bolsonarista continuará en píe?

Echarle la culpa el otro, millones de reales en ayuda, pactar con la "vieja política". Esto sumado a una oposición desunida y una sociedad civil desmovilizada permitieron la supervivencia de Bolsonaro durante el 2020.  A pesar de su rigidez ideológica el ex capitán ha demostrado ser lo suficientemente pragmático como para hacer cambios y pactos que le garanticen su supervivencia

Con casi 2000 muertos por día la estrategia bolsonarista de supervivencia se pone a prueba una vez más. Garantizado, por el momento, el apoyo legislativo todo parece indicar que el edificio bolsonarista resistirá una vez más. Ese sostén se mantendrá siempre y cuando la situación económica no empeore y no hayan manifestaciones contra el gobierno en las calles. Combinación letal que si se dio para las destituciones de Fernando Collor y Dilma Rousseff respectivamente. Bolsonaro se queda.

Al menos hasta las elecciones del 2022, la cuales viene cuestionando en forma sistemática. Luego de la invasión, por parte de manifestantes pro Trump, al Capitolio el 6 de enero Bolsonaro declaró que para las elecciones presidenciales en su país podia ocurrir lo mismo si se seguía usando el voto electronico, que se viene usando en eleciones presidenciales desde 2002. No podemos descartar un escenario en el que Bolsonaro rechace el resultado de las urnas y miles de sus simpatizantes armados (gracias a la flexibilización en el porte de armas y municiones que se viene dando en su gobierno) salgan a la calle a sembrar el caos. Teniendo en cuenta que 8 de los 22 ministros son militares y otros miles de uniformados se encuentran en el gobierno federal ¿Cúal sería el rol de las Fuerzas Armadas en ese caso?

lunes, 7 de diciembre de 2020

8 años de aborto legal en Uruguay

 

Naranja: así es el color de la campaña a favor del aborto legal en Uruguay.

Octubre de 2012 en Montevideo. El invierno ya se ha retirado y junto con los primeros calores en la explanada que rodea al Parlamento uruguayo se ven unas manos de color naranja y a algunas personas. Están allí porque se trata en el Senado el proyecto de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y con ese color es como se identifican a quienes están a favor de la legalización. Contrario a lo que podría pensarse la jornada transcurre con calma. Finalmente, el proyecto es aprobado en el senado y un mes después entra en vigencia. Desde el 29 de noviembre de 2012 que el aborto es legal en la República Oriental del Uruguay.

Vayamos un poco atrás en el tiempo. En 1907 se aprueba en Uruguay el divorcio (por la sola voluntad de la mujer), la separación de la iglesia del en 1917, la primera elección con voto femenino en Latinoamérica en 1927 y si la ¡despenalización del aborto! en 1934. Aunque tuvo una vigencia muy breve y nuevamente será ilegalizado. A pesar de ser uno de los países más laicos de toda América
tuvieron que pasar casi 80 años y varios intentos para que la interrupción voluntaria del embarazo volviera a ser legal en el paisito.
 
La aprobación de la IVE charrúa realmente fue "la tercera es la vencida" porque antes de ser ley el proyecto había sido rechazado dos veces. La primera en 2004 cuando no alcanzo la cantidad de votos necesarios en el senado (déjà vu) y la segunda en 2008 cuando a pesar de haber sido aprobada por el Parlamento, el Presidente Socialista Tabaré Vázquez veto la ley que legalizaba el aborto en Uruguay. 
 
Hacía falta que la mayoría parlamentaria que tenía el Frente Amplio fuera acompañada por el apoyo del ejecutivo. Esa combinación se logró cuando José Mujica alcanzó la presidencia en 2010 quien (como había prometido en campaña) no veto la ley del IVE cuando llego a su escritorio para su firma.

¿Cuales son los números de la legalización del aborto en Uruguay?
 
En el marco del 18° Congreso Uruguayo de Ginecología y Obstetricia se realizó la mesa redonda
“Cinco años de interrupción voluntaria del embarazo en Uruguay” en los que se presentaron datos de la aplicación de la IVE en el país. En el cual, si bien hay un crecimiento, se empieza a notar un amesetamiento en la cantidad de interrupciones de embarazos realizados. 


Estadisticas de la aplicación de la IVE en Uruguay (Fuente: La Diaria)


Si bien la matemática no es mi fuerte, el aumento de IVEs por año se viene desacelerando (19% de 2013 - 2014, 10% 2014 - 2015, 4% 2015 - 2016 y 1% entre 2016- 2017) . Al punto de llegar a un promedio de 8900 interrupciones por año durante el quinquenio 2013 - 2017. Lo que coloca a Uruguay en el lote de países con la menor cifra de abortos en el mundo.

El otro aspecto a resaltar es que Uruguay prácticamente erradico las muertes por interrupciones del embarazo clandestinas. Mientras que entre 2001 y 2012 hubo que lamentar 31 muertes por interrupciones clandestinas, desde la aprobación de la ley esa tasa casi es igual a 0. Convirtiendo a este dato en un motivo de orgullo para las autoridades y usado para difundir su marca país en el exterior.
 
Muertes maternas 2001 - 2016. Drástica disminución desde la aprobación de la IVE en 2012 (Fuente MSP)
 
La estrategia de los sectores opositores al aborto consistió, como en otros países, en el de convocar una consulta popular para derogar la ley. Un mecanismo bastante usado, con diversos resultados, a lo largo de la historia charrúa. Necesitaban que un 25% del padrón participara de la consulta para de esa forma si habilitar un referéndum obligatorio para derogar la ley. Solo participó el 8% de la población por lo que la ley quedo firme.

La victoria de Luis Lacalle Pou en las elecciones del 2019 planteo un interrogante ¿La nueva coalición de derecha plantearía derogar la ley de interrupción del embarazo que se aprobó durante el gobierno de Mujica? Si bien desde las fuerzas más a la derecha plantearon la revisión de la ley (en la coalición también hay sectores pro aborto), el Presidente fijo su posición cuando le preguntaron sobre el tema. Dijo que como legislador había votado en contra del proyecto, pero que respetaba una ley que había sido votada por el Parlamento y que cuando se planteó a la población derogarla, se mantuvo firme. Por lo que no tiene pensado revisar el contenido de la ley. Convirtiendo a la IVE en una política de estado uruguaya. 
 
A pesar de esto señalo que su gobierno tiene una agenda "provida"  y que busca tener una política de desestimulo de los abortos por lo que diversos sectores favorables a la ley (partidos poltcos, movimientos feministas, la central obrera, etc´.) criticaron esta postura y se mantienen atentos a que puedan instrumentarse desde el Ejecutivo dificultades para acceder a la IVE. 
 
En un año de pandemia y de crisis económica, con esas excepciones el cuestionamiento a la legalización del aborto parece estar fuera de la agenda de la opinión pública uruguaya, una política publica que, según una encuesta de opinión en el momento en que era tratado el proyecto, goza del apoyo mayoritario de la población.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Babylon Berlin: Carnaval sin final feliz

 

 


Para empezar voy a hacerles una pregunta: Si yo les digo novela negra ¿Cuáles son los primeros tres autores que se le vienen a la mente? Para mí son Raymond Chandler, Dashiell Hammett y James Ellroy. Se que es algo injusto este comentario (espero que Juan Sasturain no lea esto) con un género tan bueno, que tiene excelentes autores de diferentes países por fuera de los de Estados Unidos, pero es casi seguro que cuando pensamos en novela negra nos imaginamos un detective atormentado que recorre las calles de Los Ángeles o San Francisco durante los años 40 o 50. Sin lugar a dudas su génesis esta ahí.

A nadie se le viene por la cabeza que una serie basada en una novela policial pueda tener como escenario Berlín. Bueno tal vez una serie basada en una novela de John le Carré. Pero una cosa es una novela de espías y otra cosa es una serie realizada a partir de una novela policial.

Bueno, bienvenidos a Babylon Berlín.

Un lugar donde tenemos a un detective veterano de la Primera Guerra Mundial con estrés postraumático, una acompañante con aspiraciones de policía y está encargada de mantener a una familia de clase obrera, exiliados trotskistas, agentes stalinistas, monárquicos que conspiran con millonarios para derrumbar al gobierno, periodistas que buscan destapar las conspiraciones, comunistas que buscan la revolución y por supuesto nazis. Todo eso acompañado por la música de los cabarets y el descontrol de fines de la década del 20 del siglo pasado que agitaba la capital alemana.

Es una serie basada realizada a partir de las novelas policiales del autor Volker Kutscher que narran la vida del inspector Gereon Rath (el veterano de la primera guerra mundial) por la Berlin de la Alemania de Weimar. Volker Bruch (protagonista de una miniserie llamada en español "Hijos del Tercer Reich" que también recomiendo) es el actor que personifica al policía y logra expresar muy bien los demonios que atormentan a este personaje y las tensiones que atraviesa. Entre la lealtad a la corporación versus lo que es moralmente correcto, entre quien(es) ama y honrar a su familia, entre el pasado tormentoso, un presente caótico y un futuro incierto. Todo mientras resuelve chantajes, asesinatos y conspiraciones en un país que esta por caerse en un abismo.

Es esto último lo que hace diferente a Babylon Berlin de otras series policiales de época, además de las actuaciones, la puesta en escena (una de las series con el presupuesto más alto de la TV alemana) y la muy buena banda de sonido. Todo se desarrolla sobre la sombra del ascenso del nazismo y esto es algo literal porque la mención al partido de Hitler o las entonces SA recién aparecen bien avanzada la serie.

Muestra como políticos y empresarios, justificándose en la "puñalada por la espalda" que fue la derrota en la Gran Guerra y en el peligro de una revolución permanente, conspiraron para derrumbar a la tambaleante democracia germana. Para lograrlo se aliaron con el nazismo con la esperanza de poder controlarlo una vez tomado el poder. Spoiler: no es necesario porque ya sabemos cómo termina esa historia.

Las tres temporadas (en realidad la 1 y 2 se ven como una sola mientras la 3 es un poco más larga) están muy bien logradas y narran ese espiral descendiente en el que se ven envueltos tanto el oficial de policía como su país. Tal vez en algunos momentos se fuerza el guion al intentar explicar acontecimientos de la segunda década del siglo 20 con la lógica actual. Pero no deja de ser una serie atrapante de punta a punta. Desde ya advierto (aunque suene redundante) que no es una serie pasatista destinada a quienes desean escaparse de este 2020 tan sombrío.


Trailer en alemán: las imágenes hablan por si solas.

Lamentablemente disfrutar de esta serie se hace un poco complicado porque Netflix tiene los derechos para reproducirla sólo en los Estados Unidos y Canadá. Esperemos que no pase como con Borgen donde demoraron 10 años para adquirir los derechos para difundirlo en su plataforma de streaming. Sino para poder verla habrá que buscarlo por alguna otra parte, guiño, guiño.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Series de cuarentena: Gomorrah

 


 Atención: Considero el post libre de spoilers, aunque hay referencias a cosas que pasan en la serie son cuestiones generales que pueden verse en el trailer de la serie.

Primero vino el libro, luego llego la película y finalmente la serie. ¿Parece un exceso de productos no? Tampoco es que podemos reprocharle ánimo de lucro a Roberto Saviano. Después de todo el creador de la "franquicia" vive con custodia permanente, no duerme varias noches seguidas en el mismo lugar y no puede hacer cosas que (antes de la pandemia) nos parecían naturales como salir a caminar o encontrarse con alguien sin mucha antelación. Esta amenazado de muerte desde que en su libro narró las luchas de poder entre distintos clanes de la Camorra napolitana. 

Podría resumir y decir que Gomorrah (así con h a diferencia del libro y la película) es una serie de televisión retoma el núcleo central del libro de Saviano y se dedica a contar las guerras que llevan a cabo diferentes facciones por el control del trafico de drogas en un suburbio de Nápoles. Podría decir que es la versión italiana de The Wire, con eso dar generar una asociación en nuestro imaginario de series y dar por cerrado el asunto. Claro que Gomorrah tiene muchos puntos de contacto con la magnum opus de David Simon, pero reducirla a la versión de... seria faltar a la verdad, Gomorrah es bastante diferente a eso.

Es diferente porque (al menos hasta la temporada 2 que fueron las que llegue a ver) no hay temporadas dedicadas ni a los sindicatos, ni al sistema escolar, ni a la policía. Tampoco es que hace falta mencionarlas para darse cuenta que en Secondigliano (el suburbio de Nápoles donde se desarrolla la serie) todas esas cosas están rotas.  
Hay dos cosas que están siempre presentes en cada uno de los capítulos de la serie: en primer lugar la muerte y en segundo lugar la Vele di Scampia.

Aclarar, en una serie que trata sobre el narcotráfico, que la muerte esta siempre presente capaz suena a una verdad de Perogrullo. Si claro, la muerte esta presente en forma directa cuando fallece (muchas veces brutalmente) un boss o alguno de sus familiares, un soldado o un civil que cometió el error de estar en lugar y momento equivocados. Pero también esta en forma indirecta porque sabés que tarde o temprano el destino inexorable de los y las protagonistas es que una bala en la cabeza que ponga fin a sus ansias de poder. 

Vele di Scampia

Lo otro que está siempre presente en la serie es la Vele di Scampia. Es la locación en la que se desarrolla la serie (toda la franquicia acontece ahí para ser sinceros) aunque es mucho más que un escenario. Originalmente pensado como un complejo de viviendas que nos trae el recuerdo de tantos otros lugares del mundo. El sueño de la vivienda propia, a un precio accesible, aunque luego se terminaría convirtiendo en pesadilla. Fue en ese ámbito asfixiante de pasillos laberínticos, rejas agregadas por los propietarios para resguardarse, imágenes del Padre Pio o de suciedad permanente donde los traficantes construyeron su imperio en la ficción y en la realidad.

Que nadie se engañe, algunas escenas pueden parecernos exageradas, pero la verdad es que todo lo narrado en la serie está basado en hechos reales. La guerra de facciones, la tarea que hacen ejecutivos de traje y corbata (del norte de Italia) de lavar el dinero del narcotráfico, el fraude para que candidatos propios ganen las elecciones son cosas que pasaron, están documentadas y figuran en el libro de Saviano. Además, la serie pone de manifiesto otras cuestiones, que pueden parecer obvias para una serie sobre la mafia, como el racismo o el patriarcado.

Finalmente hay dos omisiones que me parece que vale la pena mencionar y que hace que esta serie valga tanto la pena ver. En primer lugar, las fuerzas de la ley aparecen, pero son algo lejano que llegan siempre tarde cuando los crímenes están consumados o cuando los traficantes se retiraron de sus plazas avisados por sus observadores. La policía es la comisaria de la Vele aparece como el último lugar al que un personaje de la serie recurre.

Lo segundo es que en Gomorrah no hay héroes, no hay personajes menos crueles que otros con el que uno pueda llegar a empatizar. Todos cometen o son víctimas actos aberrantes, no existen los supuestos "códigos de conducta" mafiosos. Cuando le preguntaron a Saviano porque no había "buenos personajes" dijo porque lo que él quería hacer era mostrar lo que estaba pasando para poder accionar sobre ello, que quería saber cómo las organizaciones criminales funcionan y no como nos imaginamos que funcionan. "Cuando una historia es contada, puede superar el pacto de silencio y ayudarnos a entender las dinámicas de la organización y sus miembros. Todo lo que falta es un libro, un programa de televisión o una película para arrojar luz en un aspecto. Solo eso se necesita para comenzar una revolución".

Así que espero que Saviano contribuya a hacer tantos productos audiovisuales de la Camorra como películas de rápido y furioso hay. No va a compensar lo que perdió a nivel personal por exponerlos, aunque habrá arrojado un poco más de luz en este mundo tan oscuro.

Más información: Ficha de Gomorrah en IMDB.

martes, 8 de septiembre de 2020

Lectura de cuarentena III: El Barón (no del conurbano) de Chicago

 

 

Una ciudad donde la corrupción policial es sistémica, en la que el criterio para obtener un empleo público no es la idoneidad sino la lealtad partidaria y la capacidad de obtener votos para el oficialismo, donde hay aprietes a los periodistas que publican notas contrarias al Intendente y donde este es electo (y reelecto) para dirigir la intendencia no una sino ¡5 veces! con porcentajes propios de una de las "democracias populares" de Europa del Este y donde la oposición derrotada declama "fraude", claro.

No, no hablamos de un municipio de algún conurbano de un país subdesarrollado sino de la ciudad de Chicago, la tercera ciudad más importante de los Estados Unidos en términos de población y lugar donde se juega buena parte de la prosperidad económica de sudamericana ya que es el lugar en el que se definen los precios de varias commodities entre ellas nuestra querida y conocida soja.

Pero esta entrada no esta dedicada a esa oleaginosa milagrosa sino sobre quien fuera alcalde y boss de la ciudad de los vientos durante 21 años consecutivos, Richard J. Daley y de la biografía que escribiera el periodista local Mike Royko. Una biografía de la que tome conocimiento cuando vi un capítulo de la serie de televisión Boss. La cual narraba la vida de un intendente cruel, manipulador y despótico que se enteraba que tenia una enfermedad terminal. Tuvo la desgracia de ser transmitida al mismo tiempo que House of Cards. Si les interesa escribí un post sobre esa serie hace como un siglo.

Es conocida la frase que dice que "la realidad supera la ficción" y en este caso no es la excepción. Boss (el libro) nos cuenta el ascenso de quien fuera un hijo de inmigrantes irlandeses establecidos en un barrio de la zona sur (la misma zona donde comenzó a militar Obama) de Chicago de clase obrera de mataderos y corrales, que asistiera a un colegio católico y a su club de barrio para luego convertirse en paradigma de lo que se conoce como "machine politics" (algo así como la maquinaria política o lo que se conoce como "el aparato") y fundador de una dinastía política que diera otro intendente, un jefe de gabinete presidencial y un legislador de la ciudad.

En paralelo a la carrera de Daley Royko nos cuenta como, en base a la unificación política de las distintas nacionalidades de los recién llegados a la ciudad por parte de un migrante checo, se creó tal vez una de las maquinarias políticas a nivel municipal más eficaces de occidente que es la del Partido Demócrata del condado de Cook, donde se encuentra Chicago. 

Tan exitosa es esa maquinaria que todos los intendentes de la ciudad desde 1931, año en que todos los migrantes se presentaron juntos detrás de una candidatura por primera vez, pertenecen al Partido Demócrata. Daley no invento el aparato, lo perfecciono y la centralizo en torno a su figura.

Royko explica en el libro como funcionaba la organización durante los años 50 y 60 con varios ejemplos: Un grupo de empresas de la construcción beneficiadas en las licitaciones que realiza la ciudad, que a su vez eran las mayores aportantes a los fondos partidarios. Con ese dinero los demócratas contaban con ventaja al momento de hacer campaña y se lanzaban a la calle. La lealtad partidaria se pagaba con un empleo público en el edificio de la alcaldía de la ciudad.

Por las dudas, para que nada quedara librado al azar, se recurría al fraude para que los republicanos no tuvieran ninguna chance en las elecciones municipales. Esta "herramienta" era considerada una especie de compensación ya que, según un testimonio en el libro, "los republicanos nos roban en las elecciones del Estado de Illinois así que equilibramos".

viernes, 24 de julio de 2020

Lectura de Cuarentena II: La guerra de Bolsonaro contra la democracia

 
                                         PONTO-FINAL EBOOK | MARCOS NOBRE |


"Le voy a pedir a Gilson que toque el ave maría" ordena el Presidente Bolsonaro al encargado del Instituto de Turismo brasileño (EMBRATUR), Gilson Machado Neto devenido también en acordeonista de la corte presidencial. Lo hace en homenaje a las entonces 55.000 víctimas fatales del nuevo Coronavirus en su país.

Gilson Machado Neto, acordeonista de la corte.


La escena bien podría haber salido de una película de Monty Python o de Cha cha cha (alerta grupo de riesgo) pero no, es uno de los tantos actos bizarros a las que nos tiene acostumbrados el Jefe de Estado de Brasil y que cada vez que lo vemos nos hace pensar erróneamente que el presidente brasileño es un burro o está loco.                                       

Es justamente erróneo ese pensamiento porque "Es fácil llamar a Bolsonaro de burro, de loco. Sólo que eso no ayuda a entender lo que estamos viviendo. Peor, es una manera de no obligarnos a pensar." Y eso "es uno de los grandes objetivos del proyecto autoritario de Bolsonaro". Al fin y al cabo, los burros y los locos no pueden ser responsabilizados por las locuras o las burradas que dicen y que comenten.

Así comienza "Punto final: La guerra de Bolsonaro contra la democracia" del filosofo Marcos Nobre. Un agudo libro que nos recuerda que las participaciones del Capitan-Presidente en actos en las que se llama al golpe de estado, su insistencia en el uso de la hidroxicloroquina o salir a andar en jet ski cuando la pandemia cobraba 10.000 victimas en su país no son burradas o locuras sino que son medidas para alcanzar el objetivo final de Bolsonaro que es el de destruir la democracia brasileña.

No por casualidad el autor le pone "Punto final" a su libro, en sus páginas Nobre recuerda las implicancias que tuvo esa palabra en Argentina, como una forma de advertirnos que la intención de Bolsonaro es el ponerle punto final a la pandemia, a las investigaciones en su contra, a la opinión cada vez más generalizada que el suyo es un gobierno desastroso.

En un breve libro Nobre nos lleva a las protestas de junio de 2013. El autor sostiene que ese fue un momento desperdiciado por el sistema político brasileño para autoreformarse. Un momento en el cual la energía social que se desato no encontró en palabras del filosofo "canalización institucional" y se "coagulo en diferentes polos organizativos, basados en la lógica de las redes sociales". Esos polos organizativos (aquellos que apoyaban la operación lava-jato, los evangélicos, los militares, los policias de los estados, entre otros) establecieron una coalición de conveniencia que llevo al 7 veces diputado federal al Palacio del Planalto.

En punto final el profesor de la Universidad Estatal de Campinas retoma y amplia dos conceptos, que van de la mano y ya había desarrollado en la revista Piauí, que considera centrales para entender el gobierno Bolsonaro: 1) Su gobierno es el de un Presidente antisistema en la que el Jefe de Estado ataca en forma permanente a la burocracia de su país que a duras penas realiza su trabajo y 2) El capitán retirado apuesta al caos como método de gobernar. En palabras de Nobre es una normalización del colapso institucional que atraviesa su país desde 2013.

En su libro el autor reflexiona sobre cuál es la mejor forma para evitar que el proyecto bolsonarista de imponer una democracia tutelada (o una dictadura con congreso abierto como la que atravesó Brasil entre 1964 y 1985) tenga éxito y Bolsonaro sea removido de su cargo por medio de un impeachment. Es necesario formar una mayoría aplastante (al menos de dos tercios del electorado) que este a favor de la destitución del Presidente. Pero para eso hace falta acercar posiciones entre sectores pro-democraticos pero antagónicos entre ellos. Al fin y al cabo, lo que esta en juego en Brasil es la supervivencia del sistema democrático.

Nobre nos recuerda que la historia brasileña muestra que la combinación bajo nivel de aprobación presidencial / alto apoyo a un proceso de destitución del presidente son requisitos básicos para que un proceso de impeachment tenga éxito. Números que todavía no se han alcanzado, por lo que el autor estima que el proceso de remoción de Bolsonaro será largo y llevará trabajo.

Punto Final no sólo es una herramienta que sirve para entender la grave crisis que atraviesa Brasil, es también una advertencia de lo que sucede cuando el sistema político de un país, al ser interpelado por la ciudadanía, no logra autoreformarse y cede poder a un candidato antisistema con una agenda autoritaria. Es un ensayo sobre la democracia.

Ponto final: A guerra de Bolsonaro contra a Democracia por Marcos Nobre es publicado en portugués, por Todavia Livros.